en el bosque de los fantasmas

Al poco de conseguirlo, me hice adicto. Era uno de esos discos de vinilo a los que les dabas vueltas y vueltas, oyéndolo una y otra y otra vez.

Les regalaba grabaciones a colegas y conocidos de sitios musicales. Quizá lo pusieron alguna vez en algún lugar de aquellos. Quizá algún conocido o allegado lo oyó alguna vez. Lo que se dice entusiasmo no despertó, no. Caras de poker y eso. En fin…

Port1

Recientemente, por fin ha recaído en mis manos My Life in the Bush of Ghosts, de Brian Eno y David Byrne. A veces uno recupera música que ansiaba volver a oír, pero ya no suena igual de bien que la recordada. Otras veces se oye igual de bien —o de mal—, y en otras suena de forma nueva y mejor, lo que sería el caso de este disco.

Estaban calientes. Eno acababa de grabar con (los) Talking Heads el bestial Remain in Light, y Byrne estaba en la cima.

El nombre del álbum es el mismo que la novela de Amos Tutuola, no leída por ninguno de los dos, según cuentan ellos mismos. Pero lo alucinante, además de lo bien que sonaba y suena, era el empleo de muestras de sonido, trozos de otras grabaciones, samplers, de músicas tribales, coros de muslims argelinos cantando versículos del Corán, un exorcista de Carolina, una persona participando en un programa de radio neoyorquina pidiendo auxilio, y así.

Lo que creo seguro es que, si lo llegan a publicar hoy, les lloverían demandas por derechos de propiedad intelectual. Usan samplers de Moving Star Hall Singers, músicos Gullah, y más. Dicen que se adelantaron a su tiempo, y más valió…

album2006

Veinticinco años después, en su sitio dedicado,  y con licencia Creative Commons, relanzan el álbum con varios temas añadidos… y uno que falta: Qu’ran. La explicación de esta autocensura me calma un poco. Después de todo, no es fácil escamotear cosas en la red.

Según cuenta Byrne, al poco de lanzar el disco la organización Islámica de Londres les acusó de blasfemos, y recibieron más amenazas. Decidieron entonces, que, si les iban a venir palos por todos los sitios, mejor cubrirse el culo y calmar a posibles violentos. Resultó profético. Esto era en 1981. En 1989, el Ayatola Jomeini lanzaba una fatwa contra Salman Rushdie en la que llama a los creyentes a matar al escritor en cualquier lugar del mundo en que lo encuentren. Aquello provocó muertes y disturbios en varios paises, además de iniciar una persecución contra el escritor que dura hasta hoy mismo. Así las gastaban, y así las gastan.

En el sitio, My Life in the Bush of Ghosts, permiten bajarse las pistas. Además dispone de herramientas online para poder libremente editar, mezclar, samplear y compartir las pistas. Las creaciones que se hagan online o sean enviadas se publican en el sitio.

¿Se habrá enterado de esto alguna multinacional del ramo? ¿Quizá aquellos que Siempre Ganan Algunos Euros?


No Responses to “en el bosque de los fantasmas”  

  1. No Comments

Leave a Reply