urge crear redes en los hospitales
Published by yreo January 30th, 2006 in trabajoHace año y pico, en el hospital donde trabajo hicimos un escrito donde planteábamos el caos reinante en el mismo, algo así como un sistema descentralizado con multitud de nodos desconexos y conectores con ninguna parte, lo que imposibilita una mínima asistencia de calidad y atenta seriamente contra los derechos de los usuarios. Cometimos, pues, la candidez de "revelar" esto a responsables y cuidadores de dicho estado.
Nuestros escritos y denuncias previas se habían evaporado en el subcluster inmediato, una especie de Stargate por donde al parecer solo pasaba los iniciados, es decir, la gente con cuña, enchufados, o más políticamente correcto, el personal de confianza. Sencillamente, no teníamos la menor influencia para transmitir en esa dirección. Así pues, concebimos diseminar el escrito a nivel interno, de forma que abrimos conexiones enviándolo a múltiples nodos, como dirección de enfermería, dirección médica, gerencia, sindicatos y otros. El resultado fue una propagación a velocidad de vértigo, teniendo además en cuenta que era navidad y por tanto el flujo en los niveles a los que dirigíamos la info era drásticamente escaso.
Sucedió pues que, de un imposible flujo de información que deseábamos con el mero nivel siguiente, se pasó a un flujo total de la misma en el conjunto de la red del hospital, y a una impregnación —relativa, eso sí— en niveles de lo más curiosos. Si no les llegaba por un lado, les llegaba por otro. Aquellos que nos mantenían aislados de la red recibieron el feedback por otros conductos, de manera que nadie en aquella zona pudo hacerse el sordo, ciego, mudo ni nada de nada. Jaque. —O jaking…—
No hubo, en cambio, más que debilísimos intentos de propagación hacia el nivel que más flujo beneficioso nos hubiera proporcionado: el de nuestros colegas del resto de los servicios y resto del personal. Todavía no me explico bien como fue así… A los niveles superiores les quedaron las manos libres para difundir sus propias versiones y abortar los inicios de coordinación en otras zonas.
La primera reacción, para nuestra sorpresa, fue de miedo, para ir dejando paso a la ira. Querían demandarnos judicialmente por insultos, nos amenazaban con todo tipo de males, reales e imaginarios, y nos sumieron en una especie de ostracismo, aislados del flujo apropiado, y recibiendo, como si dijéramos, una especie de actos terroristas de red de muy baja intensidad a lo largo de catorce meses.
En suma, querían cepillársenos en masa, y cuando no lo consiguieron, pasaron al tradicional, artesanal, y siempre efectivo método de cargársenos de uno/a en uno/a. De los doce firmantes del escrito quedamos seis, en un clima de mobbing ya preexistente que creció en el abono del acoso institucional de arriba, donde el fin aparente es la degradación personal y profesional mientras conciben alguna forma de acción hacia nosotros/as.
En ese ambientazo tan cálido y distendido, ha mermado la calidad de atención al paciente y el trabajo se ha complicado aún más, sin haber obtenido en ningún momento la menor explicación coherente a nuestras peticiones, signo de cambio o indicio de algún intento formal de mejora.
En pocas palabras, somos un pequeño cluster sin apenas conectores apropiados, con la mayoría de los vínculos unidireccionales provinientes del ente descentralizado, un auténtico fósil, pues si su estructura física es de la revolución industrial, la mental tiene un fuerte componente tribal, ctónico.
Las conclusiones, aún provisionales serían:
- A consecuencia de ese solo escrito llegamos a conocer el funcionamiento interno del hospital a muchos niveles y muchas de sus conexiones, encontramos alguna que otra, aunque débil, alianza, e incluso estuvimos —¿estamos?— a un tris de conocer algún que otro modelo de negocio en su interior.
- Con solo un escrito, el temor de los que ahora reprimen aumentó exponencialmente. De haberse realizado acciones más extensas y coordinadas, de haber seguido trabajando en ese sentido, queda a la especulación lo que podría haber ocurrido, pero sin duda hubiera sido algo mucho más beneficioso para todos, excepto quizá para algún gestor…
- La ausencia de flujo en la red, la incomunicación, genera aislamiento de muchos niveles, en este caso vitales. Solo es posible tener un flujo saludable propagando la información hacia la totalidad. De algunos sectores el feedback será positivo, de otros negativo, pero siempre será información a utilizar para actuar de forma efectiva.
- En un sistema centralizado, unos pocos nodos tienen acceso a la llave de paso del flujo. Ir seriamente en contra de eso siguiendo sistemas clásicos, podría suponer una serie de actos de "fuerza". Imaginemos una huelga organizada por asambleas del personal, seguramente permanentes. Toda la organización, desde del control, la organización y muy en especial los servicios mínimos los organizarían los propios huelguistas. El problema aquí, no es solo el esfuerzo y la vigilia que supondría, el dinero y vida social perdidos, el aguante ante la propaganda según la cual estaríamos haciendo una huelga salvaje que perjudicaría a la población, hacer la contrapropaganda, etc. La cuestión central es que aún en el imposible suponer que hubiera suficiente empaque para acometer dichas acciones y resistir, puede que meses, la ganancia final sería absurda, según podemos ver por conflictos en otros centros de trabajo en los últimos 10 o 15 años. Conflictos de mucha lucha y esfuerzo, tras el que se obtienen algunas migajas.
- En cambio, un pequeño acto de hacking, en nuestro caso la apertura de conexiones con algunos niveles de la red del hospital cuyo acceso estaba deliberadamente prohibido, aún después habiendo abandonado la acción por nuestra parte en general, nos ha reportado un raudal de información valiosa. Lógicamente, no es suficiente un simple acto. La organización en redes distribuidas ya no es una opción. Es la alternativa, la manera en que en la actualidad se ganan conflictos y se contesta al poder con una efectividad no vista hasta ahora. Recuerda el 11-M, Prestige…
- Para la correcta fluidez y organización de dichas redes se utilizarán todos los medios al alcance: voz, papel, teléfono, SMS, correo electrónico, foros, blogs. Los más efectivos y facilitadores son, claro, los electrónicos.
- Es preciso un pequeño esfuerzo, más que nada mental, para adaptarse a la nueva realidad. Las buenas noticias son que hay una salida, un espacio para actuar y reconocernos. No es solo más agradable y seguro. Nos va el futuro en ello.
No Responses to “urge crear redes en los hospitales”
Please Wait
Leave a Reply